CARACTERISTICAS

 

Interdisciplinariedad y globalidad

La interdisciplinariedad y globalidad de los mismos permite que se desarrollen simultánea o paralelamente objetivos de distintas áreas. Cada  Proyecto se subdivide en la práctica en otros proyectos. Además, al ser un Proyecto abierto, en su desarrollo surgen nuevos interrogantes que dan lugar a nuevas líneas de indagación y a nuevas actividades, etc. Y así en un proceso abierto que se sirve de todas las áreas y que profundiza en cada contenido, relacionándolos. El Plan original pasa, así, de ser una guía de actuación a tener una plasmación llena de saberes de distintos ámbitos, que conforman una red de conocimientos que se trabajan en toda su complejidad y profundidad.

En tanto que esta metodología es global e interdisciplinar, que las situaciones de aprendizaje se desarrollan en contextos comunicativos, que las áreas aparecen interrelacionadas y que las competencias básicas se van desarrollando simultáneamente, podemos decir que todas y cada una de las áreas contribuyen al desarrollo de todas y cada una de las competencias

La práctica nos demuestra que de esta forma es posible cumplir todos los objetivos e incluso tratar otros más.

Inclusividad de todas las personas del aula

El aula es una realidad social en la que conviven y se expresan personas diferentes en sus ideas, inteligencias, maneras de ser, de expresarse, de sentir y de relacionarse.
Esta diversidad nos remite a la necesidad de dinámicas de aula inclusivas, que consideren esta diversidad como algo positivo y se basen en ella al planificar y organizar las actividades educativas. La diversidad es positiva porque conduce a un conocimiento emergente siempre que se gestione creando contextos dialógicos, de manera que se articule en interacción y diálogo permanente entre las personas del aula (sus ideas, intenciones, sentimientos).
Dinámicas de aula que respondan a cada persona en su individualidad, que, además, contemplen el aula como realidad social y que ayuden a construir entre dichas personas una red de ideas, producciones, intenciones… necesarias para llevar adelante un proyecto colectivo.
Dinámicas que legitimen las ideas y formas de ser y de expresarse de todo el alumnado implicado en los proyectos, que garanticen que su eco resuene en el aula, también el de aquellos que tengan más dificultades o tengan unas características más singulares.
Dinámicas que sirvan para atraer e incluir a las familias del alumnado, que valoren sus aportaciones a la dinámica de clase, que complementen, desde sus vivencias y experiencias, los saberes de la escuela con los saberes propios de la comunidad.
Dinámicas que rescaten el valor pedagógico del error, que eviten las respuestas simples y duales: bien/mal, correcto/incorrecto, sabe/no sabe. Que consideren que la realidad y el conocimiento siempre son complejos y permiten interpretaciones y enfoques diversos y complementarios.
Dinámicas que no respondan a la creencia de que el alumno o alumna es una tabla rasa, sino que sirvan para conocer las ideas y valores de todos ellos y se basen en éstos para construir contextos significativos de aprendizaje.
Todas estas dinámicas de aula contribuyen, además, a la construcción de actitudes y valores necesarios para vivir en sociedad, es decir, al desarrollo de la competencia social y ciudadana.

Educación en valores

Vivimos en un mundo complejo, en constante cambio, en el que las posibilidades de información y de comunicación  a nivel global son inmensas. Al mismo tiempo, conflictos de distinta naturaleza, amenazas, desigualdades e injusticias están presentes en este mundo que nuestros alumnos, ciudadanos futuros, van a necesitar comprender para poder transformarlo.
La filosofía y metodología de Antzuolako Herri Eskola comparte la necesidad ineludible de la educación en valores. Entiende que no existe un tiempo para trabajar conocimiento y otro para trabajar valores. La construcción de contenidos conceptuales lleva implícito un trabajo en donde la iniciativa, la autonomía, la responsabilidad, el rigor... estén presentes. El trabajo en grupo exige una escucha activa, el desarrollo de la empatía, la cooperación, la asunción de responsabilidades, la resolución dialogada de los conflictos…
Los  proyectos de clase permiten introducir de manera natural  temas y contenidos  relacionados con el consumo responsable, el medio ambiente, la solidaridad, etc. cuestiones vinculadas a los retos del mundo actual, tratando siempre de impulsar un desarrollo de la ética personal basada en los derechos humanos.
Y ello porque la autonomía moral es algo que se construye; los conflictos, por tanto, son abordados desde una perspectiva constructivista en base a situaciones reales de la dinámica escolar o del entorno próximo o lejano. La educación en valores requiere ampliar la mirada del docente, complementando su rol docente con una dimensión educativa.